Hoy como comunidad vivimos la Eucaristía de Miércoles de Ceniza, un momento especial que marca el inicio del tiempo de Cuaresma.
La ceniza que recibimos en nuestra frente nos recuerda la importancia de la humildad, la reconciliación y el compromiso de transformar nuestro corazón. Es una invitación a renovar nuestra fe, fortalecer la oración y practicar la caridad en nuestra vida diaria.
Que este tiempo sea una oportunidad para crecer espiritualmente y acercarnos más a Dios, viviendo con amor, esperanza y solidaridad. El Papa León XIV no exhorta a vivir un tiempo de cuaresma como tiempo de conversión, dejándonos alcanzar por la palabra, acogernos con docilidad de espíritu, practicando a su vez la abstinencia de palabras que afectan y lastiman al prójimo y finalmente, nos invita a vivir la cuaresma en un camino compartido.
